martes, 12 de septiembre de 2017

VICTOR RIOBÓ Y PAULA MAYOBRE, GANADORES INÉDITOS EN MEAÑO
Fotos: Marcos Castro
NOTA: Con esta entrada pechamos o noso particular Ventanuco por vacacións. Voltamos o 14 de outubro.

Victor Riobó y Paula Mayobre con la mascota de la Carreira Popular,
y flanquados en el podín por Lolo Penas (derecha) y Rubén Diz
El marinense Víctor Riobó (Miler Vintage Running Club), uno de los grandes del mediofondo gallego del momento e internacional con la selección española, junto con la campeona gallega de media maratón (2015-16) Paula Mayobre (Clínica Dental Seoane Pampín), se proclamaron vencedores inéditos de la XXXIII Carreira Popular Concello de Meaño que congregaba a ayer a un total de 500 participantes de los 633 atletas inscritos.
El de Marín empleó un tiempo de 19’33’’ en completar los 6.330 metros de circuito, lejos del récord de Suso de la Fuente en 2000 (18’18’’). Ya en el primer paso por meta (1.600 metros) Riobó lideraba un cuarteto destacado entre los que se encontraba Lolo Penas, uno de los grandes favoritos al triunfo final. El cuarteto se redujo a un terceto en Paradela, con un Rubén Díaz pletórico que trató de cambiar el ritmo en repetidas ocasiones para irse de los rivales. Pero fue en la temida subida dos Fornos (km. 4,5), de unos 300 metros y que en su tramo final alcanza el 23 por ciento de pendiente, que Riobó notó justo a Penas por lo que tiró para descolgarlo unos metros a fin de evitar llegar a la par con un arzuano a la recta de meta temiendo su final explosivo. Y esa ligera renta la mantuvo en el último kilómetro, ante un Penas que trató de remontar en los metros finales parando el crono en 19’36’’, tanto solo tres segundos después de Riobó. Tercero clasificó Rubén Diz (19’47’’), cuarto Carlos Porto (20’25’) y quinto Manuel Marchena (21’22’’).

Víctor Riobó (dorsal 86), jucon con Rubén Diz y atrás Lolo Penas, comandando la carrera en su prier paso por meta

Sueño cumplido
Un Riobó que se mostraba exultante en meta: “siempre tuve entre ceja y ceja el poder ganar esta carrera -afirmaba- que es una de la grandes clásicas populares gallegas, y que mi nombre estuviera ahí en el cuadro junto a todos los grandes del mediofondo gallego que ganaron aquí, y haberlo logrado es impresionante”.
Mientras en féminas el triunfo recayó en Paula Mayobre, subcampeona de España de raid de montaña (2009) y campeona gallega de media maratón (2015-16). La atleta de Ares, que había corrido varias ediciones anteriores -la primera, recordaba, cuando contaba tan sólo 8 años de edad- mostraba su satisfacción en meta: “ganar aquí ha sido siempre una de mis ilusiones desde joven, por fin, hoy lo he logrado”. La coruñesa, que paró el crono en 22’37’’ (lejos de récord de 21’05’’ de Patricia Pereira en 2007), mantuvo siempre la iniciativa controlando su renta sobre una Sandra Mosquera, -tercera en el Campeonato de España profesa de Cross (2011)- que no dio su brazo a torcer para parar el crono en 22’45’’. Lejos, la actual campeona gallega de 3.000, Leticia Fernández, que empeló un tiempo de 24’11’’. Cuarta clasificó Elsa Pena (26’15’’), y quinta Paula de la Torre (27’42’’).
Riobó y Mayobre se llevaron, aparejado con sus trofeos y 300 euros, su peso en albariño Paco&Lola, reconocido en 2017 como el mejor blanco de Galicia, correspondiéndole al de Marín 74 botellas (por sus 74 kg. en báscula) y a la coruñesa 57.

Un momento de la salida de la XXXIII Carreira Popular
Por categorías
Por categorías los premiados fueron, en benjamines (1 km), victoria para Yerai Dacuña (Tomiño), seguido de Xian Franco (Vigo) y Brais García (Portonovo); y en féminas, Amanda Martínez (Tomiño), Paloma González y Nuria Glaser (ambas de Meaño).
En el circuito medio (1,6 kms.), alevines, Álex Sierpes (A Garda), Nicolás Cacheda (Sanxenxo) y Cristian Sierpes (A Garda); y Carmen Magallanes (A Garda), Celia Castro (Cambados) y Elisa Morgado (A Garda). En infantiles, Francisco Silva (O Grove), Samuel y Daniel Fernández (ambos de Sanxenxo); y Laura Alonso (Porriño), seguida de Marcela Morgado (A Garda) y Yurena García (Pontevedra)

Daniel de la Torre, corresponde con un saludo a los aplausos del público
en su primer paso por meta
En el circuito largo (6,3 kms.), juveniles, Hugo García (Pontevedra), Roi Estévez (Vilanova) y Nicolás Fuentes (O Grove); y en féminas Elsa Pena (A Garda), Paula de la Torre (Marín), y Blanca Armenteiros (Pontevedra). En sénior, Carlos Porto (Vigo), Manuel Marchena (Marín) e Iván Moreira (Bueu); y Paula Mayobre, Sandra Mosquera y Leticia Fernández. Es supersenior (sólo masculino) Víctor Riobó, Lolo Penas y Rubén Diz (Xinzo de Limia). En veteranos Daniel de la Torre (Marín), José Suárez (A Baña) y Javier Chamosa (Pontevedra); y  Sonia Agrasar (Padrón), Mónica Montoto (Cambados) y Mara Garrido (O Grove). En superveteranos, hombres, Venancio Paramós (Porriño), Francisco Ochoa (O Grove) y Gonzalo Pazos (Pontevedra); y en mujeres, Ángeles Iglesias (Pontevedra), Margarita Aguín (O Grove) y Aida Fernández (Ourense).

Víctor Riobó recibe de Leoncio Barreiro su premio de
74 botellas Paco&Lola correspondiente a su peso
A partir de ahí sólo categorías masculinas: en abuelos, Domingo Álvarez (Ourense), seguido de Manuel Calvo (Moraña) y Manuel Caramés (Salceda); y en superabuelos Manuel Míllara (Mos), Jesús de la Torre (Marín) y Carmelo Pérez (Caldas de Reis).
También recibieron trofeos como primeros clasificados de Meaño (Trofeo Jorge Domínguez), Andrés Sueiro como ganador, seguido de Ángel Álvarez y Alberto Rial; y Miriam Portela en féminas. El honorífico para el más veterano fue para Silverio Domínguez (Mondariz), con 74 años y que lleva 15 años acudiendo a la cita de Meaño, y el más veterano del municipio meañés para Claudio Vera con 49.

Más de medio centenar de voluntarios, junto con Protección Civil de Ribadumia y Cambados, equipo médico y fisioterapeuta junto con la policía local de Meaño garantizaron la seguridad y el buen discurrir de una prueba cuya organización ha vuelto a estar a la altura y coordinación en la puesta en escena de esta clásica de las populares gallegas.


 GALERÍA DE FOTOS, por Marcos Castro  































Paula Mayobre sobre la pesa para determinar
el premio en botellas de Paco&Lola

viernes, 1 de septiembre de 2017

MEAÑO VISTE SU CARRERA CON FRAGANCIA PROPIA

El hotel Quinta de San Ama
Cartel que anuncia la carrera con la imagen de Antonio Serrat
entradooen meta como ganador en la ediación de 2016
ro acogía en la tarde de ayer la presentación de la “XXXIII Carreira Popular Concello de Meaño”, un acto al que por un problema de última hora excusó su presencia el subcampeón de España de triatlón Antonio Serrat, ganador del pasado año de la prueba y que, en principio, había anunciado su apadrinamiento.
La presentación contó pues con la presencia de la alcaldesa de Meaño, Lourdes Ucha, el presidente de las Bodegas Paco&Lola, Carlos Carrión, y el gerente de la Quinta de San Amaro, Nacho Crespo, cuyas firmas aportan en primer y segundo premio de la prueba. Junto a ellos, la ceramista arousana Mar Barral, diseñadora, un año más, del trofeo de esta edición. Una pieza que captó este año la atención por cuanto, como novedad, de trata de un trofeo dotado de fragancia. Es por ello que la pieza, amén de verla, se puede oler. Según apuntó la ceramista, la fragancia de la pieza puede perdurar incluso varios años en la cerámica evocando Meaño. “Para ello -explicaba- he trabajado con aceites esenciales para crear una fragancia que evoca la fruta madura y el agua, en recuerdo de Meaño en esta época del año, y de la que se ha dotado la parte porosa de la pieza”. Su contorno aparece luego enmarcado con una pieza esmaltada en rojo “que evoca un corazón en movimiento a la par que la M de Meaño, recordando su lema “Corazón do Salnés”, explicaba la ceramista.

Alejando Fernández entra ganador en 2015
Lourdes Ucha animó a todos los aficionados a formalizar la inscripción para correr el domingo 10 de septiembre en Meaño, recordando que es gratuita y que se mantiene abierta hasta el jueves 7 de septiembre al filo de la medianoche. Dicha inscripción sólo se puede formalizar -y esto es novedad- a través de la web www.championchinorte.com por lo que en el concello “no se recogerá inscripción alguna presencial o telefónica”. Cierto que la participación en la carrera contempla una vertiente solidaria por lo que el atleta de lo desee, de forma voluntaria, podrá aportar productos no perecederos para el banco de alimentos de municipio meañés en el momento de recoger su dorsal el cual se dispensará el día de la prueba entre las 9 y las 10,30 horas, por cuanto la salidad tendrá lugar a las 11 horas para las 17 categorías, incluidos andantes.
Carlos Carrión y Nacho Crespo recordaban que sus firmas, que cumplen en este 2017 su década de vida, llevan otros tanto años patrocinando el primer y segundo premio, con 300 euros y su peso en botellas de albariño Paco&Lola para los primeros, y 200 euros más un fin de semana para dos personas en el hotel Quinta de San Amaro. Nacho Crespo entendía que “el deber de las firmas que nos asentamos en un territorio es vincularnos en el día a día con su gente, y en este caso de Meaño que mejor que hacerlo con una carrera que es hoy todo un emblema”. Carlos Carrión anunció además la intención de Paco&Lola “no sólo de seguir apoyando esta carrera sino en involucrarnos algo más en hacer lo propio con el deporte base”. El tercer premio, que incluye 100 euros más una cesta de productos gastronómicos, es aportado por la firma Súper Lage.
Otro de los alicientes pendientes cada año es el récord de esta carrera, que permanece desde el año 2000 en posesión del santiagués Suso de la Fuente que paró el crono en 18’18’’ tras recorrer los 6.330 metros del circuito. Para ello, a mayores, la joyería Portonovo aporta un magnífico reloj Viceroy para el atleta que bata dicha marca, y que lleva 16 años regresando en cada edición a la vitrina.

Momento de las salida en 2010

Además los tres primeros clasificados de cada categoría recibirán sendos trofeos cerámica “con fragancia” creados por Mar Barral, y todos los participantes que completen el recorrido serán agasajados con una camiseta técnica que anunciará ya la edición de 2018. A ello se añade el “premio a la fidelidad”, un regalo añadido para todos aquellos participantes que cumplan en esta edición el ciclo de haber corrido en Meaño las últimas cinco ediciones.
La Popular de Meaño discurrirá sobre los habituales circuitos de 6,3 kms., 1,6 kms. y 1 km., en función de las 17 categorías. A mayores se suman dos categorías no competitivas que son las de chupetes (nacidos desde 2013), y andantes (para aficionados que opten por caminar en vez de correr la prueba). A tenor de las últimas ediciones, la prueba prevé congregar en Meaño a unos 700 atletas llegados de las cuatro provincias gallegas y del norte de Portugal.
En esta prueba ha inscrito su nombre como vencedores a lo largo de más de tres décadas lo más granado del atletismo gallego, entre ellos gente como Alejandro Gómez, Carlos de la Torre, Carlos Adán, Lolo Penas, Pedro Nimo, Alejandro Fernández o el santiagués Suso de la Fuente, atleta éste último que detenta el récord de la carrera desde el año 2000 en que paró el cronómetro en 18’18’’, un tiempo nunca batido desde entonces. La organización ofrece un valioso reloj de diseño añadido al premio para el atleta que baje el crono del santiagués.


sábado, 26 de agosto de 2017

Lo que no puedes perderte... y lo que ya te has perdido...

FRANCISCO PAZOS, PROFETA EN SU TIERRA

Francisco Pazos expone hasta el día 3 de septiembre
Es la primera vez de sus 33 años de trayectoria en el mundo de la exposición que la obra del escultor meañes Francisco Pazos recala en su tierra. Lo hace desde estos días con una muestra que ofrece en el Pazo de Lis y que podrá visitar hasta el 3 de septiembre, de lunes sábado de 18,30 a 21,30 -a excepción de los martes en que el pazo permanecerá cerrado-, y domingos y festivos de 11 a 14 horas. Sin duda una ocasión excepcional para acercarse a la obra del último premio Asorey y el escultor meañés -y uno de los grandes arousanos- con mayor proyección en el exterior.
Bajo el título “Diversidades homoxéneas II”, la muestra continúa la primera parte de la exposición que acogió en la pasada primavera el Pazo de Torrado en Cambados. La muestra ofrece un total de 13 piezas, 9 de ellas esculturas y 4 cuadros sobre madera, todas ello obra de pequeño volumen y peso ligero, para adecuarla así a una sala de dimensiones modestas y cuyo suelo se sostiene únicamente sobre madera.
“Exponer en mi tierra tiene un aliciente añadido -reconocía Fracisco Pazos tras aceptar la propuesta del concello para llevar su obra al Pazo de Lis-, porque a uno siempre le gusta ser reconocido allí donde ha nacido, y a mí siempre me ha hecho especial ilusión que sean personas cercanas, de aquí de la comarca, las que se acerquen y se interesen por mi obra”.

Madera y acero cortén
La etnografía y lo rural, tan presente en su primera etapa, se funden de su mano con lo contemporáneo, en una mezcla de materiales nobles y modernos que se fusionan con maestría en él, como en pocos. Desde la línea curva, tan apegada a la tradición y presente en dos piezas en madera de la muestra, hasta la línea recta, que evoca lo urbano, o el acero cortén que es el material con el que experimenta en la última década, y donde juega con la forma y la luz. La muestra presenta piezas representativas de estos estilos suyos a la par tan diversos, desde unas concebidas e finales de los 90 hasta la más reciente, una pequeña pieza en acero cortén, creada hace tan sólo dos meses y no se había expuesto hasta la fecha.

Obra de Francisoc Pazos
“Hay dos cosas que me cuestan siempre -admite Francisco Pazos-, una es la de poner títulos a la obra, porque nunca creo a partir de una palabra o de un título, por lo que en mi caso, el nombre siempre es después de la criatura… Y como me cuesta tanto, muchas de mis obras va sin título, así tampoco condiciono al espectador en su interpretación de la obra”. “Y la segunda -añade- me sucede cuando tengo que seleccionar obra para una exposición individual como éste: me cuesta dar con obra que tenga cierta homogeneidad y un nexo de conexión, para que no parezca que la exposición sea fruto de varios artistas”.

En Mallorca
El tirón de Francisco Pazos sigue creciendo, y cada vez más en el exterior. Lo último ha sido la venta de una de su obras, ésta en acero cortén, de 2,60 metros de alto, que le fue adquirida para una de las colecciones privadas más importantes de Europa. Se trata de la colección personal de un gran empresario que posee en Mallorca una extensión de más de 120 hectáreas destinada al arte y que tiene en su haber unas 2.000 obras al aire libre. Tal ha sido el interés que el coleccionista ha mostrado en su obra que mismo estos días ha recibido otra propuesta para sumar una segunda obra a la colección del potentado.
Aunque el escultor meañés cuenta con alguna obra pública en Meaño -en la plazoleta del concello, en Os Agros, en el alto de San Cibrán o en Pousada de Cobas- falta obra suya de calado en espacios abiertos. La alcaldesa Lourdes Ucha se limitaba a sonreír cuando se le sugería vestir con alguna obra las rotondas de salida de la autovía en Meaño, faltas de un icono de identidad que reciba al visitante cuando accede por la principal arteria que comunica el municipio con el exterior.


Y lo que ya te has perdido....


Dentro del programa "Sons de Verán" que organiza el concello de Meaño, la formación "Faltriqueira" ofreció un concierto en el recinto de la capilla de As Angustias en Xil. Concierto en familia, pero en el que el público acabó entregado a las magníficas voces del trío de Pontedeume con sus muiñeiras, canciones tradicionales y excelentes versiones de Fuxan o Ventos y Víctor Jara, entre otros, encandilando a un auditorio reducido pero que se rindió a las voces y la cercanía de María López, Ana Leira y Carolina Rodríguez, y a los arreglos de sus músicos.


Para os que volo perdéchedes deixámosvos aquí un pequeno vídeo do tema de que despedía o concerto. Para velo pincha abaixo no icono de "play".





sábado, 19 de agosto de 2017


***Stand by

Nesta entrada achegamos a contra 
do noso particular Ventanuco só 
en lembranza e solidariedade con
BARCELONA

sábado, 12 de agosto de 2017

conversas.com 
Francisco Abollado Fernández "Pichi"
Profesor de baile tradicional

Este pontevedrés imparte clases de baile regional desde hace 30 años, una disciplina a la que llegó de joven casi por casualidad, pero se convirtió para él en toda una pasión. Tanto que desde finales de los 80 vive entregado a una labor de recopilación de canto, baile, vestuario y juegos tradicionales que lo ha llevado por centenares de aldeas de toda Galicia. Desde 2014 dirige y enseña baile regional en el Centro Social de Dena a una treintena de alumnos vinculados a la asociación cultural “Penaguda”, la única formación que lleva promoviendo desde hace décadas esta actividad en el municipio meañés.

“EL FRANQUISMO SUPUSO LA DESAPACIÓN DE LOS SERÁNS AL PROHIBIR LAS REUNIONES DE GENTE”

Pichi Abollado, profesor de baile tradicional
¿Cómo se inicia usted en el mundo del baile regional?
Fue con 14 o 15 años en que unas amigas del instituto en Pontevedra que bailaban nos animaron a un grupo de chicos a probar. Fuimos, nos gustó y nos integramos. Cierto que luego los otros fueron dejando, y yo fui el único chico que siguió.
¿Y cuándo le enganchó definitivamente?
Casi del el principio, a mí me gustaba el baile, poco a poco me fui metiendo y se convirtió en toda una pasión. Al poco una profesora del instituto me propuso darles clases de baile a los chavales de una aldea de Ponte Caldelas llamada Caritel. Pretexté que llevaba poco tiempo en esto, pero ella me animó y fue así que me inicie en la enseñanza con apenas 16 años. Y en Caritel fue donde quedé prendado al ver que las abuelas, que eran las que llevaban a los nietos a baile, al final de las clases se animaban con la pandereta y se ponían a cantar. Entonces empecé a preguntarles y ellas comenzaron a hablarme de los “seráns” de antes.
¿Qué eran los “seráns”?
Los “seráns”, conocidos en otros sitios como “foliadas”, “ruadas” o “pola vilas” en la montaña de Lugo, eran encuentros que se celebraban al anochecer en las aldeas, en que la gente se juntaba en un “cortello” que preparaban, llevaban panderetas, alguna de percusión, y allí, muchas veces a la luz de un candil cuyo aceite costeaban entre todos, tocaban y cantaban muiñeiras, jotas, agarrados… Y la gente bailaba, era la fiesta que tenían.
El baile folklórico es hoy un arte con mayoría de mujeres…
Es más femenino porque a los niños en edades tempranas les tira más del fútbol, pero no  es exclusivo, yo mismo llevo grupo donde tengo seis y ocho parejas de hombre y mujer.
¿Es un arte a la baja en los últimos años?
Decir a la baja quizás sea un tanto exagerado, porque empiezas a ver por la redonda y aparecen varios grupos. Pero sí es cierto que esta zona está sufriendo algo más en comparación el zona de A Coruña o la Costa da Morte.


Pichi Abollado vista por el objetivo de Iñaki Abella

¿El franquismo supuso un palo al baile regional?
Sí, no tanto por el baile en sí, sino porque el franquismo impedía las reuniones, por lo que ese ambiente de “seráns”, tan típico de Galicia, fue desapareciendo dado que, al fin y al cabo, no dejaban de ser reuniones de gente, aunque fuera sólo para bailar.
Usted lleva años recorriendo aldeas buscando recuperar cantos y bailes tradicionales. ¿Cuándo empezó con esa labor de recopilación?
Uf! La primera vez fue en 1988 y desde entonces ha sido algo que llevo repitiendo junto con mi mujer y un compañero de A Estrada. En todo este tiempo hemos recorrido centenares de las cuatro provincias gallegas. Es una labor urgente por cuanto quedan pocos testigos de esa tradicional oral y, si no la documentas ahora, se perderá para siempre.
¿Algún criterio a la hora de elegir los lugares?
No, simplemente cogíamos un mapa y nos echábamos a la carretera. Cuando llegas a una aldea preguntas por los mayores, te entrevistas con ellos, les preguntas si tocaban, si bailaban… Muchas veces lo que haces primero son contactos, porque a algunos les da reparo, o simplemente recelan. Le cuentas lo que quieres hacer y los emplazas a una segunda cita. Cuando regresas en esa segunda cita, ya todos juntos, se muestran más confiados: cantan, bailan y no ponen trabas a que tú grabes el canto y los pasos de baile. Pero no sólo te paras en eso: también recopilas vestuario, toques de pandereta, juegos tradicionales, cuentos, historias… Para mí es un mundo apasionante.

Nuestro protgaonista en una imagen de su archivo
En esa labor: ¿halla más material en una que en otra, caso del interior o a la costa?
En el interior encuentras más por la razón que los mayores se quedaron en la aldea y las nuevas generaciones emigraron a la costa. Pero también en la costa coruñesa, y en especial la Costa da Morte, encuentras cosas muy interesantes.
¿Alguna zona por recorrer o alguna labor concreta en cuanto a recopilación en mente?
Ahora estamos centrados en la recuperación de un instrumento tradicional que hemos encontrado en la zona de Lalín y en la sierra do Suido en Pontevedra, y que llamamos pandeiro redondo, para diferenciarlo del habitual que era cuadrado. Era un pandeiro a modo de “peneira” con una doble piel, por arriba y por abajo, que se colocaba entre las piernas y se tocaba con unas baquetas.
¿Difiere mucho la muiñeira, el alalá u otros cantos o bailes de una zona a otra de Galicia?
Sí, no es lo mismo una muiñeira de A Fonsagrada que otra de Mondariz o de la Costa da Morte. Existe una base común pero luego varía en la forma, por ejemplo en la zona de Carballo y A Coruña la muiñeira se baila con puntos más largos, esto es, con más movimientos entrelazados.
¿Y esa música gallega traspasa fronteras y se canta o baila en Asturias, León, Portugal…?
Sí. Lo mismo que las zonas fronterizas gallegas importan formas vecinas de fuera, pongamos por caso en A Fonsagrada se perciben modos asturianos, en Salvaterra, portugueses… también la muiñeira gallega llega a esas zonas del exterior, no es, digamos, algo exclusivo de Galicia.
Si tuviera que convencer a algún padre para enviar a hijo de corta edad a baile regional, ¿qué le diría?
No quiero convencer al padre o a la madre, en más, yo en ocasiones les digo que no fuercen al niño, es algo que tiene que gustarles.
¿Existe una edad ideal para iniciarse en el baile regional?
Cinco o seis años, antes no tienen coordinación de movimientos. Con un año de práctica un niño está bailando.
¿Se aprende peor siendo adulto?
No, los adultos tienen interés, y cada vez más hay más grupos, de hecho yo mismo llevo varios. Ese interés hace que el adulto aprenda más rápido, al niño, en cambio, tienes que introducirle un componente lúdico para que combine juego y baile, y eso atraiga su interés.




sábado, 5 de agosto de 2017

*** Opinión

Soltarse el corsé

Logo de la organización del Encontro
El “Encontro co Viño de Autor” pide desatarse el corsé que le impide crecer, y hasta lo ahoga en los últimos años. El “viño”, en vez de “albariño” en su nombre es, 20 años después, un vocablo que le otorga potencial cara a erigirse, no en una fiesta del albariño -cuya bandera enarbola Cambados-, sino en una fiesta del vino “de autor” de los caldos gallegos, que ponga en el escaparate meañés representación de vinos de bodegas artesanas, blancos y tintos, de las cinco denominaciones de origen de la comunidad. Ese giro es un espacio vacío a conquistar. Pero lo que algunos temen como competencia, otros, más avezados, lo interpretan como oportunidad.

Y es que el “Viño de Autor”, que en su primera edición de 1998 concurría con 22 albariños artesanos a una cata digna en cuanto a elenco, ha venido mermando hasta los ocho de esta edición. Sin más recorrido, el Encontro agota su tiempo. Se mantuvo ya este año, más que nunca sobre la campana, merced a un golpe de riñón de la organización más el plus demandado al concello, pero también merced a un público fiel, que repite jornada sí y jornada también, para dar oxígeno a la fiesta. No por mucho tiempo. Amén gracias.



sábado, 29 de julio de 2017

EL MEDIÁTICO COCINERO JOSÉ ANDRÉS DEGUSTA UN ALBARIÑO MEAÑÉS CRIADO BAJO EL MAR DE AROUSA

José Andrés observa una botella de Sketch subida a barco bajo la mirada de Raúl Pérez
El prestigioso y mediático chef asturiano José Andrés disfrutó de una jornada de relax en la ría de Arousa cumpliendo uno sus sueños: sumergirse en el mar de la ría para subir con sus manos una botella del preciado Sketch, el albariño que el enólogo berciano Raúl Pérez, en colaboración con el bodeguero meañés Rodrigo Méndez, cría bajo una batea en el mar a 12 metros de profundidad.
José Andrés, a quien le une vínculos de amistad con Raúl Pérez y conocía al pujante bodeguero meañés, completaba hace unos días el camino de Santiago en su variante portuguesa y de viaje a Lisboa por compromisos profesionales, aprovechó para realizar una escala en la ría de Arousa. Fue el pasado domingo que, emplazado con Raúl Pérez y Rodrigo Méndez, se adentraron en barco a media mañana hacia dentro de la ría para bajar a por el Sketch.

José Andrés en el momento de sumergirse entre la batea en el mar de Arousa
El cocinero, buen aficionado al submarinismo, no dejó pasar la oportunidad y quiso enfundarse él mismo el traje de neopreno, con el objeto de vivir la experiencia de bajar en persona a uno de los jaulones que crían en su interior el preciado vino. Instantes después subía a cubierta con una de las preciadas botellas del albariño del mar, toda cubierta lapas, mejillones, berberechos, algas y demás flora y fauna marina que se le adhiere al cristal.
Ya sobre el barco disfrutó in situ de una comida en compañía familiar con empanada, ostras sacadas de la misma batea y otros mariscos de la ría, todo ello regado por el Sketch, un vino que él ya conocía de primera mano pero que nunca había degustado a pie de batea. Un vino éste que responde a una edición limitada no destinado en origen a la venta, y cuyo proyecto abandera un Raúl Pérez que dirige más de 200 vinos en países como Francia, Portugal, Argentina, Chile o mismo en Sudáfrica. Un José Andrés que quiso conocer de primera mano de primera mano los pormenores del proceso de elaboración del peculiar vino y que se mostró entusiasta con la vivencia en el mar de Arousa.

De izquierda a derecha el bodeguero Rodrigo Méndez, el enólogo Raúl Pérez y el cocinero José Andrés, a pie de batea




domingo, 23 de julio de 2017

*** Opinión
Eleccións á D.O.

Por que as candidaturas que concorren ás eleccións do Consello Regulador Rías Baixas se felicitan cando votou só o 34 por cento do censo? É que acaso é unha representación digna? Por que o proceso é tan farragoso que o electorado abdica? Por que nun modelo democrático hai electores que votan dúas veces, en dous censos diferentes, baixo un formulismo de nomes? Por que non existe pluralismo real en varias candidaturas? Por que nunhas eleccións sábese de antemán que sector vai ter a presidencia do Consello? E por que o presidente dun Consello Regulador ten arte e parte en cada decisión? Por que unha cláusula de confidencialidade impide que se fagan públicos os votos que os vogais emiten nos plenos, de tal xeito que os electores non poidan saber o que votan os seus representantes ao longo de toda unha lexislatura? E por que o xustificamos todo en base a unha normativa que semella bíblica?




domingo, 16 de julio de 2017

Si hace una semana abríamos nuestro particular Ventanuco a hospedajes singulares en O Salnés, hoy brindamos una peculiar guía para no perderse en locales similares de hostelería, en los que el lector podrá disfrutar de una comida, tomarse una copa o catar un vino, en una dependencia enxebre y cuyo uso mudó del histórico original. Desde un antiguo palomar, reconvertido hoy en moderna sala de catas, hasta un tonel dentro del que disfrutar de una romántica cena, pasando por molinos de río que, fieles a su estructura, mudaron con mimo en locales de restauración, o tradicionales piornos donde degustar un vino desde una hamaca al atardecer. Y que mejor ocasión que el verano para disfrutar de una experiencia en ellos.   
Fotos. Iñaki Abella

HOSTELERÍA CON ENCANTO

Bocoi de vino reconvertido en sala en el Muiño da Chanca
En Dena, a pie de la PO 550, el Muiño da Chanca ofrece en el exterior de su restaurante una peculiar sala a modo de reservado para una cena romántica: el interior de un auténtico bocoi de vino, traído en 2013 desde Ferreira de Pantón, en Aguas Santas, hasta Dena, para convertirse en imagen de este establecimiento hostelero. “Era un viejo barril del año 1915 -explica Antonio Domínguez, quien regenta con su hermano el negocio familiar- cuya madera de castaño se curtió durante décadas en la bodega de un cosechero artesano, almacenando cada año 7.000 litros de vino, que era su capacidad”, “Recuerdo -agrega- que lo adquirimos por 500 euros pero nos costó más dinero el porte. Luego pagamos 700 a un carpintero por los trabajos de restauración, anclaje y acondicionamiento interior, pero la verdad es que valió la pena, porque para nosotros se ha convertido en todo un emblema”.

Mesa preparada en el Interior del bocoi de vino del Muiño da Chanca
El interior del viejo bocoi fue acondicionado con suelo de madera, una mesa y sendos bancos a cada lado, de tal forma que sirviera para albergar una cena íntima. “Hubo una época -comenta Antonio Domínguez mientras disponer la mesa en el interior- en que una pareja de clientes vilagarcianos lo reservaban todos los sábados para cenar”. A favor tiene además que, degustar un almuerzo o cena dentro de las entrañas de este inmenso bocoy, no supone coste añadido sobre el precio de carta.

Palomar para catas
Sala de catas dentro de un palomar en Pazo de Baión
Quien desee otra experiencia para los sentidos puede desplazarse hasta el Pazo de Baión, adquirido en 2008 por Condes de Albarei donde, dentro del departamento de enoturismo, puede acabar su visita degustando un vino de la cata en un antiguo palomar. “Se trata de una de las joyas históricas del pazo -explica Eugenia Castro, responsable del departamento de enoturismo- que, junto con la edificación fue rehabilitado de la mano del arquitecto César Portela para abrirlo al público en 2011”. La estructura, con planta circular, alberga en sus paredes, dispuestos en 16 filas, en torno a un millar de originales nidos de palomas, mientras el centro está presidido por una gran mesa de madera cincundada por un banco corrido. Esta sala, con capacidad para 15-20 personas es, sin duda, uno de los atractivos del pazo, no en vano en ella han degustado el albariño desde visitantes norteamericanos a japoneses, pasado por mexicanos, alemanes o australianos entre otras nacionalidades, los cuales han quedado prendados de la belleza de la construcción.
“Cuando ofreces la cata en esa sala -explica Eugenia Castro-, nada más entrar, la gente queda sorprendida por las paredes y la altura, y es entonces cuando tienes que hacer una labor didáctica explicándoles que esos huecos cuadrados de la pared, ni eran botelleros ni nada tenían que ver con el vino, sino que eran, en realidad, auténticos nidos de palomas”. “La experiencia de degustar un vino en esta sala -prosigue-, y en un entorno que aúna historia, naturaleza y arquitectura, cautiva siempre al visitante”. Eso sí, uno puede solicitarlo pero ha de tener fortuna en la asignación, por cuanto el pazo dispone de cinco espacios para catas y es el departamento de enoturismo quien dispone cada cual. No obstante, si entra en sus planes visitar este pazo y sus bodegas, no lo dude, e inténtelo porque, por los 10 euros que cuesta visita y cata, la experiencia le resultará inolvidable.

Panorámica desde el interior el horreo de la Quinta de San Amaro 
En un viejo hórreo
Pero si lo del palomar de Pazo de Baion se le tuerce puede decantarse por otra de nuestras opciones, como es la de degustar un vino o una copa acomodado en un sillón-hamaca dentro de un viejo hórreo. Para ello deberá desplazarse hasta la Quinta de San Amaro en Meaño, un hotel-restaurante enclavado en un entorno rural, y que ofrece al cliente tal posibilidad. “Se trataba de un viejo hórreo que existía en la finca -explica Nacho Crespo- y del que se mantenía en pie tan sólo el armazón de piedra. Entonces se nos ocurrió acristalarlo y dejar este espacio en la finca como un rincón de relajación y conexión con el paisaje”. “Aquí -agrega- el cliente puede degustar un vino, una copa, un café… lo único que no servimos dentro son comidas. Es un espacio cálido, muy demandado, ideal para ver anochecer, sobre todo en invierno, luego en verano se recurre a él más bien por la noche porque durante el día el calor dentro se hace excesivo”.

Horreo acristalado de la Quinta, lugar idóneo para degustar una copa al anochecer
“El turista extranjero -continúa Nacho Crespo- se sorprende con esta construcción, tanto que algunos nos no han preguntado por qué tenemos monumentos funerarios en casa… Sí, porque ellos ven una estructura con rectangular, elevada y coronada por cruces, y algunos piensan que se trata de un templo funerario. Y es que te paras a pensarlo y entiendes la confusión. Entonces les explicas lo que es un hórreo, y para hacerlo más fácil lo que hicimos fue rehabilitar otro que tenemos en la finca, con su duela en madera, para que pudieran comprender más fácilmente su función original como almacén de mazorcas de maíz”.

Lita Escuedeiro en el interior de su Muiño do Ferreiro en Lores
Molinos de río
Más habitual, aunque no por ello deja de sorprender al visitante foráneo, son los molinos de río, reconvertidos en locales de restauración. En Meaño se pueden encontrar con hasta tres de ellos, los cuales conservan en su nombre el de la construcción de origen: son los muiños de O Ferreiro, A Birta y A Chanca, los tres enclavados en las riberas del río Chanca que, nacido del Valboa (Armenteira), es la principal arteria atraviesa el municipio. De ellos, el de O Ferreiro (Lores) es donde la intervención fue menor, tanto que conserva sus piedras originales que sirven de soporte para mesas. Se trata de un viejo molino-vivienda de maquía, que dejó de moler hace casi medio siglo. El concello lo adquirió a inicios de este, y cedió su explotación como tapería. Hace apenas una semana acaba de reabrir precisamente sus puertas tras una nueva concesión, la cual recayó en Lita Escudeiro, una vecina de Simes afincada en Sanxenxo con décadas de experiencia regentado kioskos de playa. 

Responsables de sala y cocina del Muiño da Birta en Dena
Los molinos de A Birta y A Chanca (ambos en Dena) son dos viejas construcciones que ya aparecen catalogadas como tales en el catastro del Marqués de la Ensenada, propiedad entonces de Bernardo Camiña y Domingo Domínguez respectivamente. El último, adquirido en 1984 por Antonio Domínguez, lleva 27 años reconvertido en un restaurante -con capas de piedra de molino originales en barra incluidas- donde la parrilla y el pulpo son verdaderos protagonistas. En el de A Birta en Abuín, que ha último en llegar hace apenas un lustro, el  visitante no debe dejar de pasar la oportunidad de degustar, amén de la buena mesa casera y los preciados postres, uno de sus cócteles de sobremesa, sin duda una de las especialidades de la casa.